Viaje a Estambul

​¿Te imaginas cruzar de Europa a Asia en un ferry, perderte en bazares llenos de especias y cenar viendo el skyline de mezquitas iluminadas?

​Eso hicimos nosotros del 15 al 19 de Mayo, y aquí te contamos todo: qué vimos, dónde dormimos, cómo viajamos y qué reservar si quieres hacerlo tú también.

VUELOS DESDE MÁLAGA

IDA (Miércoles 15 de Mayo): Málaga (AGP) - Estambul (IST)

A la ida viajamos con Turkish Airlines. El vuelo es directo desde Málaga a las 14:10, llegando a Estambul a las 19:25. Es una gozada porque te dan comida de verdad a bordo.

VUELTA (Domingo 19 de Mayo): Estambul (IST) - Málaga (AGP)

A la vuelta repetimos con Turkish Airlines. Salida a las 09:35 y llegada a Málaga a las 13:10. Al ser directo, se hace súper ameno.

DÍA 1 (15 DE MAYO): Llegada a la ciudad de las mil mezquitas

​Llegamos por la tarde-noche a Estambul. Lo primero que notas es el olor a castañas asadas y el caos organizado de sus calles. Fuimos directos al hotel para dejar las maletas y tener nuestro primer contacto con la ciudad.

​Dormimos en el barrio de Sultanahmet, en el "Hotel Amira Istanbul", un hotel boutique con un servicio increíble y muy cerca de los puntos principales.

​Cenamos en "Seven Hills Restaurant" (TripAdvisor), famoso por tener las mejores vistas de la Mezquita Azul y Santa Sofía mientras cenas.

​DÍA 2 (16 DE MAYO): Santa Sofía y el Gran Bazar

​Por la mañana visitamos Santa Sofía y la Mezquita Azul. Entrar en Santa Sofía impresiona de verdad, la escala de la cúpula te deja con el cuello torcido de tanto mirar hacia arriba.

​Tras la visita fuimos a comer algo rápido pero mítico: un "Testi Kebab" (kebab en vasija de barro) en "Old Ottoman Cafe & Restaurant".

​A la tarde, nos sumergimos en el Gran Bazar. Es un laberinto con más de 4.000 tiendas. Aquí el truco es regatear sin miedo. Terminamos el día en la Cisterna Basílica, un depósito de agua subterráneo romano que parece sacado de una película.

​Para cenar, fuimos a por algo auténtico y barato: "Tarihi Sultanahmet Köftecisi Selim Usta", donde hacen las mejores albóndigas (köfte) de la ciudad desde 1920.

DÍA 3 (17 DE MAYO): Un salto a Asia y la Torre Gálata

​El tercer día cruzamos el Bósforo en el ferry público (una de las mejores experiencias por apenas un par de euros) hacia Üsküdar, en el lado asiático. Ver el atardecer desde las alfombras de la orilla frente a la Torre de la Doncella es obligatorio.

​Comimos en el lado asiático en "Çiya Sofrası", conocido por recuperar recetas tradicionales turcas que no verás en las zonas turísticas.

​Al volver al lado europeo, subimos a la Torre Gálata para ver Estambul en 360°. Cenamos por la zona de Karaköy, un barrio moderno y lleno de grafitis con mucho ambiente.

DÍA 4 (18 DE MAYO): Palacio de Topkapi y Crucero al atardecer

​Dedicamos la mañana al Palacio de Topkapi, recorriendo el Harén y viendo los tesoros de los sultanes. Es enorme, así que prepárate para andar.

​Comimos cerca de allí en "Balikci Sabahattin", una casa de madera histórica famosa por su pescado fresco.

​A última hora, hicimos un pequeño crucero por el Bósforo. Ver los palacios y las mansiones desde el agua mientras te tomas un té turco es el relax que necesitábamos después de tanto trote.


​DÍA 5 (19 DE MAYO): Regreso

​Toca madrugar para ir al aeropuerto de Estambul (que es gigante, ve con tiempo). Llegamos a Málaga a mediodía, cansados de tanto regatear pero con la maleta llena de delicias turcas y recuerdos de una ciudad que engancha.

CONCLUSIÓN

​Este viaje es la prueba de que no hace falta irse al fin del mundo para sentirse en un lugar totalmente diferente. Estambul es exótico, seguro y, sobre todo, se come de escándalo. ¡Si nosotros pudimos, tú también!

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